2018: La película

Es el inicio. Por lo menos en el calendario, en la energía de las multitudes hay un arrullo, un suave abrazo que te mece entre el fin y el inicio de un nuevo ciclo.

 

Ayer, el primer día de una nueva vuelta al sol, de oportunidades, crecimiento, aprendizajes, momentos lucidos, de momentos tristes, de cielo, de nubes, de agua, de fuego de conclusiones, de cambios, de dulce, de agrio.

 

Pasaras otra vez muchas sensaciones, conocerás otra vez a gente nueva, si te lo permites te deleitaras con nuevos sabores y tararearas nuevas canciones.

 

Lo puedes ver todo pasar ante tus ojos y disfrutarlo en adelantado, hay tanta esperanza en el ambiente, que es una hermosa invitación a concentrarla en manifestar sueños.

 

Sin hacer juicios, ni expectativas conserva esa energía cada lunes, cada mañana, porque esos momentos son también inicios

 

Y sin querer forzar el destino o caer en el cliché de la lista de propósitos de año nuevo que no se cumplen, te invito mejor a pensar en tema, un título para este año nuevo que inicia.

 

Si 2018 fuera una película del futuro y estuviéramos aquí el 31 de diciembre de 2018, como se hubiera llamado, solo son necesarias 3 palabras, piénsalas, medítalas, llénalas de intención y colócalas en tu agenda diaria.

 

Que sea el título de tu película, la que guie tus decisiones, que sea el testigo de tu evolución, que sea tu sello de amor.

 

Mi película se llama: Manifestación, autenticidad y servicio. Decrétalo escribiendo el tuyo en comentarios y bienvenido a esta nueva vuelta del sol.

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