El poder de ser auténtico

 

Existe un poder innato con el que nacemos, es esa voz interna, que de vez en vez la escuchamos, es esa sensación de alegría cuando nos damos cuenta que somos únicos, es esa mezcla de deseos, miedos, sueños, y espontaneidad que cada persona tiene y es diferente a la de cualquier otra persona. Son las cosas que haces cuando nadie te está mirando, los bailes, las palabras que te dices, tu sueño más grande, tu momento más feliz.

La voz que escuchas cuando callas todas las voces de afuera, la sensación que sientes cuando sabes que estás haciendo lo correcto, cuando todo fluye y sabes que vas por buen camino, eso es tu ser más profundo, tu yo auténtico,

Tu yo auténtico, es tu luz que te guiará durante el camino, que llamamos vida, tu mejor arma para vencer obstáculos, tu arsenal de cualidades, tu brillo único lo que ya te hace perfecto, simplemente por ser.

Poner a tu servicio tu autenticidad te hace más fuerte que vivir enfrentándola, combatiendola o no aceptándola para encajar, cuando la aceptas en todo su esplendor es cuando utilizas toda tu fuerza para hacer tus deseos realidad.

Ese poder personal, es tu motor interno, en la vida muchos querrán decirnos como ese motor debe funcionar y hacia dónde tiene que dirigirnos, la gente a veces siente la responsabilidad, el derecho de controlar a otros motores, pero la verdad es que solo tú lo sabes.

Aunque tu realidad actual diga otras cosas, aunque parezca que todo está en tu contra, aunque pareciera que formas parte de las estadísticas como cuenta Chris Gardner en su libro “Comienza donde estas” (su historia se hizo famosa, por la película en busca de la felicidad), no existe la suerte, existen las decisiones, podemos quedarnos ahí en el contexto que nos tocó, haciendo lo que la gente cree o se siente cómoda que hagamos porque era lo esperado, o podemos tomar una decisión y cambiarlo todo.

Basta una decisión y un compromiso ferviente con tu auténtica voz, para manifestar el deseo de tu alma.

No tengas miedo de caerte o rasparte en el camino, es parte del crecimiento, es parte de vivir, conecta con tu real voz, con toda la magnitud de tu poder personal, ella guiará tu camino te hará descubrir tu pasión de vida, que permitirá la expresión de la mejor versión ti mismo y al ponerla al servicio de algo más grande, permitirás que otros crean en su propia voz, llegando en consecuencia la felicidad y la paz.

Ese es el poder de la autenticidad, el poder de ser tú mismo, aunque el camino sea, la satisfacción es más real, más única, más íntima.

Quisiera finalizar con este relato que Brené Brown comenta en su libro El poder de ser vulnerable, cuando habla de autenticidad y que, aunque proviene de un clásico infantil,  creo que aplica a la perfección, es más, creo que es por eso que conecta con lo que verdaderamente importa, la vida, el universo, te ama y te quiere real y auténtico:

-Ser real no consiste en cómo estás hecho-dijo el caballito de Piel-. Es algo que te sucede cuando un niño te ama durante mucho, mucho tiempo, no solo para jugar contigo, si no que realmente te ama, entonces te conviertes en algo real.

– ¿Duele? -preguntó el conejito.

-A veces-respondió el Caballito de Piel, pues siempre decía la verdad-. Cuando eres real no te importa que te hagan daño-

-¿Te sucede de pronto, como cuando te dan cuerda-preguntó el conejito-, o poco o a poco?

-No sucede de repente-dijo el Caballito de Piel-. Te va a sucediendo paulatinamente. Tarda mucho tiempo, Esa es la razón por la que no le suele suceder a los que se quiebran con facilidad, o tienen bordes afilados o se han de guardar cuidadosamente. En general, cuando te vuelves real, se te habrá caído casi todo el pelo, se te habrán saltado los ojos, desgastado las articulaciones y estarás muy maltrecho. Pero nada de eso importa, porque cuando eres real, ya no puedes ser feo, salvo para las personas que no entienden.

“El conejo de terciopelo” Margery Williams, 1992

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